sábado, 19 de febrero de 2011

V Carnaval de las Artes - Galería de fotos


Fotografía: Luis Fernando Malagón
http://malditaseamivida.blogspot.com

domingo, 23 de enero de 2011

La responsabilidad Social Corporativa, más que una farsa.

A propósito de lentejas ensopadas querida amiga Indeleblia, quiero compartir esto que escribí hace un buen tiempo, tu nueva publicación me recordó cuanto palo mental e individualista le he dado al tema desde que conocí la realidad de los asuntos, desde que conocí el cacahuate cefálico que llevan algunos Jet set y por supuesto desde que conocí 99 Francs y la decena de documentales que seguí viendo al respecto (cara de placer).

A continuación, el texto:



Es más que una moda que han asumido la mayoría de las empresas, cayendo en la arrolladora tendencia al consumismo. Desde hace más de cinco años se ha tergiversado el objetivo principal y fundamental de lo que concierne a una responsabilidad social, asumir cada acción evitando las repercusiones en el ambiente y en el entorno, en cambio, a partir de la buena imagen que proyectaron en su inicio las empresas que asumieron el verdadero rol de RSC, otras miles decidieron aparentar portarse bien con lo que los rodea, pero aún mas que todo impactar a un público con su aspecto bonachón y en algunos casos evitar impuestos y multas.

Más que un problema de la filosofía administrativa de cada empresa se convierte en uno de moral, en el que empresas visitan a gente pobre y le regalan vasos, gorras y juguetes para hacerse pasar por responsables con el tejido humano, pero a su vez se encuentran cientos de residuos arrojados por sus compañías en las cuencas de los ríos, calles contaminadas visualmente, bosques enteros talados y hay una lista extensa de ejemplos y casos de los cuales se podría juzgar aquello de la RSC.

La RSC empezó a soñarse en el siglo XIX, cuando las empresas entendieron que las condiciones óptimas de vida de sus trabajadores harían una mayor eficiencia en la producción, por lo cual se dieron tendencias a ofrecerles mejores salarios, mayores tiempos para compartir en familia, espacios de recreación, oportunidades de asenso e inclusive capacitaciones y educación, lo cual es una muestra fehaciente de que en el orden de importancia una cosa conllevó a la otra, el afán por producir más y tener mejores ingresos por parte de la empresa, al mismo tiempo que a nivel de sociedad proyectan una buena imagen; lo anterior predominando y trayendo consigo la idea de RSC, haciendo el lanzamiento de una moda empresarial que como movimiento se reflejaba en filantropía acartonada y con aires de falsedad.

Las lecturas que arrojan hoy en día las empresas con respecto al tema, son totalmente distantes, aparece una responsabilidad que atiende a los menos favorecidos, atiende al medio ambiente y a comunidades indígenas como foco de estudio, lo que no cambia es la ambición por mantener al Stake Holder feliz, la buena imagen rinde supremacía en la mentalidad de las administraciones en las empresas.

El error de las corporaciones puede reflejarse a la hora de querer hacerle mucha prensa y publicidad a sus actividades de RSC, por lo cual pierden credibilidad en sus objetivos de comerciantes por querer ser las caperucitas del cuento. El experto en representación y análisis de grandes compañías Jaime Linares Alarcón afirma “El tema de la Responsabilidad Social Empresarial está de moda, está presente en casi todas las grandes firmas, y se ha vuelto un punto obligatorio en las agendas de todas ellas, convirtiéndose en un elemento que de una u otra manera ha perdido su sentido inicial y terminó volviéndose un requisito más para competir en un complejo y competitivo mercado”.

Luchar por los derechos humanos o en contra de la corrupción no es malo, de hecho puede ser la mejor forma de aportar a la humanidad que pueden hacer las empresas en medio de sus actividades, pero al igual que lo hacen con otras de sus estrategias deben ser una labor que salga de lo profundo de su altruismo, con filantropía y sensibilidad humana, bien es cierto que puede tornarse algo voluntario y que no es una ley de carácter obligatorio para todos, pero si es obligatorio para cada persona vivir de por lo menos un elemento que regala la naturaleza, como señaló el Dr. Ángel Mansilla en su ponencia La Responsabilidad Social Empresarial no es Marketing para lucir bien, es compromiso con el entorno "En los nuevos tiempos no es suficiente que las empresas sean rentables, la idea es que esa rentabilidad sea compartida para elevar los grupos de interés del entorno, vale decir, comunidad, clientes, entre otros”.


Psdt: Éste escrito logró ofender a Mario Killbillna (creo que es así) siga creyendo que la vacila más que un periodista. Fracasada.

Suerte.