domingo, 7 de septiembre de 2008

“CESAR”


Caminando bajo el inclemente sol que asota todas y cada una de las tardes de nuestra ciudad se encuentra en el sublime anonimato un alma de la calle, este es cesar, un aventurero de la vida, aquel que los giros y tropiezos de la vida lo han llevado a conocer y experimentar muchas cosas, desde pertenecer a una familia pudiente, viajar por casi todos los rincones del país por simple placer, ser asediado por varias mujeres, hasta caer en la pobreza absoluta, quedarse sin familia, y ser un indigente mas de nuestra nación.

En su juventud se acostumbró a viajar por todas las ciudades del país ya que tenía dinero para hacerlo a su gusto, lo hacia por simple placer, conocer gente, disfrutar de las fiestas y aprovechar una que otra aventura con algunas mujeres, pero esta vida tan libertina fue precisamente la que lo empujo a un abismo del cual muy pocos logran salir; exactamente en la ciudad de Medellín conoció a una mujer que lo dejo en la ruina, lo indujo a la droga y estuvo a punto de matarlo.

Luego de recuperarse de una intento de homicidio propinado por esa mujer regresó a su ciudad (B/quilla) para estar con su familia, pero se llevo la gran sorpresa de que durante sus viajes y aventuras su madre y padre desaparecieron, y él, sin un peso ni un sitio donde vivir, emprende una nueva pero definitiva aventura, la que hasta hoy con sus 45 años de vida, lo han llevado a vivir 20 de estos en la calle, en la absoluta miseria, suplicar por comida o buscarla entre las basuras.
Cesar Perea es su nombre, aún con que las condiciones en la que ha pasado los últimos años no son muy agradables, él conserva un espíritu muy carismático, lleno de positivismo, y de una manera muy amable accede a contarnos toda su historia, paro antes de marcharse nos aconseja ser unos jóvenes muy juiciosos y que no cometamos los errores que el como muchos más han cometido.